Conectar Chile con los telares de Oriente
En el segundo piso de una tienda en Nueva Costanera, en Vitacura, se despliega una colección de alfombras anudadas a mano que surge de una historia de viajes, oficios ancestrales y colaboración entre culturas. Detrás de esas piezas está Mónica Bustos, geógrafa chilena y fundadora de Piso Urbano, un espacio que sorprende por su selección de alfombras que, desde 2012, y por medio de una curaduría única, muestra el trabajo de artesanos de Medio Oriente.
«Creo que una alfombra anudada a mano, más que un objeto decorativo, es el resultado de una cadena humana en la que la tradición, las técnicas y el tiempo son fundamentales», comenta Mónica
Bustos trabaja con proveedores en Turquía, Irán, Pakistán e India. En varios de esos territorios, explica, el tejido ha sido históricamente un oficio asociado a pequeñas comunidades artesanales y transmitido durante generaciones. En sus innumerables viajes a estos lugares ha pasado largas temporadas aprendiendo el oficio y ha sido testigo del esfuerzo que hoy se realiza para mantener vivas estas tradiciones.
En un mercado cambiante, Piso Urbano prepara el lanzamiento de una línea custom made —hecha a pedido— que busca fortalecer el vínculo entre el diseño local y el conocimiento técnico de talleres textiles especializados. En esta propuesta, el diseño nace en Chile —a partir de arquitectos, interioristas o clientes— y luego viaja a India para ser anudado a mano por artesanos, en un proceso donde cada pieza toma forma lentamente hasta convertirse en la alfombra final.
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@alfombras_pisourbano
—Por Isidora Weibel. Fotografías por Julio Fuentes.