La 79ª edición de los BAFTA confirmó el vínculo entre la alta costura y el cine, donde el vestuario sigue siendo clave en la construcción de la imagen pública de actrices y figuras de la industria.
Durante la noche del 22 de febrero de 2026, el Royal Festival Hall, en el Southbank Centre, volvió a posicionarse como uno de los escenarios centrales del cine mundial con la realización de los British Academy Film Awards. En su 79ª edición, la ceremonia reunió a figuras del cine británico e internacional para reconocer las producciones estrenadas en 2025, consolidándose como uno de los hitos de la temporada de premios y antesala de los Premios Óscar.
En este contexto, la casa de moda Chanel estuvo presente a través del vestuario de actrices y embajadoras vinculadas a la firma, reforzando una relación histórica entre la industria cinematográfica y la alta costura. Su participación no se limitó a la ceremonia: también formó parte de actividades previas, como la cena organizada junto al productor Charles Finch, instancia que cada año reúne a figuras del cine, la moda y la cultura.
Una relación histórica entre moda y cine
El vínculo entre Chanel y el cine se remonta a 1931, cuando Coco Chanel inició su incursión en Hollywood diseñando vestuario para producciones como Tonight or Never, protagonizada por Gloria Swanson.
Este trabajo marcó el inicio de una relación sostenida entre moda e industria audiovisual, y contribuyó a consolidar una estética moderna asociada a la autonomía y sofisticación femenina en la pantalla.
Desde entonces, el vestuario ha mantenido un rol central en la construcción de la imagen pública de actores y actrices, influyendo en cómo proyectan estilo y carácter más allá de sus roles cinematográficos.
Alta costura como vitrina global
Durante los BAFTA, esta conexión se hizo visible a través de piezas de alta costura y joyería lucidas en la alfombra roja.
Entre ellas destacó la actriz Jessie Buckley, quien recibió el premio a Mejor Actriz vistiendo un diseño personalizado de Chanel, creado por su director creativo, Matthieu Blazy.
El vestido reinterpreta un look de la colección Métiers d’art 2026, trasladando una propuesta de pasarela al contexto ceremonial. El estilismo se completó con piezas de alta joyería que reforzaban la propuesta visual.
Por su parte, la cantante Gracie Abrams, embajadora de la casa, lució un vestido negro de seda con bordados multicolor realizados a mano, también perteneciente a la colección Métiers d’art 2026. El conjunto se completó con joyería inspirada en el icónico Chanel N°5.
Este tipo de apariciones muestra cómo las ceremonias internacionales funcionan como una vitrina global, donde piezas que nacen en la pasarela pasan a formar parte de la cultura visual contemporánea.
Vestuario, imagen pública y cultura visual
Más allá de la alfombra roja, la presencia de marcas en premiaciones cinematográficas evidencia la relación persistente entre diseño e industria audiovisual.
En este contexto, la vestimenta no solo acompaña la imagen de las figuras del cine, sino que también influye en tendencias y contribuye a la construcción de ideas de identidad, prestigio y representación en el escenario cultural internacional.
Javiera Lillo
Fotografía gentileza de Chanel Press Room: Chanel and the 79th British Academy Film Awards Weekend, 2026.