A La Luz De Las Pasiones
No todos los días tenemos las mismas necesidades, no todos los días nos sentimos con el mismo ánimo ni con la misma energía. Nuestra vida debería adaptarse a nuestras necesidades físicas, anímicas y mentales en todo momento, y un factor muy importante aquí es la iluminación, que afecta directamente a nuestros sentidos.
Pongamos un claro y gráfico ejemplo: nuestro dormitorio, lugar donde pasamos gran parte de nuestras vidas, donde principalmente dormimos, pero también hacemos muchas otras cosas… vemos televisión, leemos, trabajamos, comemos, nos vestimos y tenemos gran parte de nuestra vida sexual y afectiva. Sobre este último punto quiero profundizara. Por lo general, y especialmente en viviendas con cierta antigüedad o nuevas sin uso, la iluminación no suele estar muy estudiada. Generalmente, es un punto de luz en el techo y dos para los veladores. Este tipo de configuración suele ser excesiva y no adecuada para momentos de intimidad. Suele tratarse de iluminación directa y con cierta intensidad, que evidentemente rompe cualquier romanticismo e incluso puede incitar al pudor. Cuando buscamos intimidad, la luz debe ser tenue, indirecta y cálida, que permita intuir formas, figuras y contornos, ayude a adivinar expresiones, pero no a ver con claridad detalles, contribuyendo a la desinhibición. Como ven, no es tan difícil mejorar la iluminación de nuestro dormitorio y definitivamente nos hará personas más felices al levantarnos cada mañana.
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Fotografía: Vecstock En Freepik