Josefa Cordua
Detalles en la naturaleza
Escrito por: Maite Agurto
La atención a los detalles es uno de los aspectos más fascinantes dentro de una obra. Detenerse y simplemente apreciar cada trazo es una experiencia que puede resultar enormemente placentera para los sentidos. Con su trabajo, la artista Josefa Cordua busca que el espectador contemple y valore los elementos más simples de la naturaleza.
La infancia de Josefa transcurrió en una parcela cercana a Santiago, un lugar donde tenía espacio para correr y jugar entre los árboles y las flores. En verano, su familia se trasladaba a la casa de sus abuelos en el campo, donde la vida transcurría pausadamente, lejos de las últimas tecnologías. «Mi papá era el gestor de estas aventuras, nos hacía salir en busca de pumas o meterse en velero al mar para encontrar ballenas, o partir un fin de semana sin un destino claro, viendo qué se iba armando en el momento. Creo que esos recuerdos de infancia me han marcado mucho hasta el día de hoy», expresa con nostalgia.
Ese deseo de permanecer en contacto con la naturaleza la ha acompañado siempre, incluso en la capital, y si bien vivió en una casa tranquila, el bullicio de la ciudad se hizo notar en comparación al entorno de su primera infancia. Esta transformación la llevó a valorar aún más la vida pausada, sin prisas por alcanzar un objetivo. «No me refiero a que todo en la vida tenga que ser lento. Pero ser más conscientes de que el hacer las cosas más pausadamente, con la mente en ellas, hace que conectemos con el presente y con lo que hacemos, y que finalmente lo estemos viviendo en su totalidad».
Y continúa: «Pintar es mi momento de pausa, donde todo lo demás se acalla y me concentro totalmente en el acto de pintar. Para mí es una especie de meditación y lo necesito, ya se hizo parte de mi rutina diaria. Cada elemento se demora en aparecer, así que eso me ha obligado a cultivar la paciencia también».
@josefa.cordua