BORDAR LA LUZ
Escrito Por: Maite Agurto
Tras estar un tiempo alejada del mundo artístico, fue la aguja y el hilo lo que despertó la necesidad de hacer arte en Estefanía Tarud, y la ha llevado a dedicarse de lleno a un mundo donde su creatividad y talento han sido vitales para salir adelante.
Estefanía supo desde un inicio que su camino en la vida sería el arte. Estudió primero en la Universidad de Concepción, pero por motivos familiares debió trasladarse a Santiago y comenzar desde cero sus estudios en la Universidad Católica. Esto le permitió abrir su mente a las múltiples expresiones artísticas existentes, más allá del dibujo o la pintura.
Lamentablemente, buscar su <<gran idea>> fue un proceso que la agobió. Poco tiempo después de finalizar sus estudios, su deseo de crear se apagó, y prefirió obtener empleo en un ámbito más administrativo para ganarse la vida.
Su hibernación artística duraría algunos años, pero eventualmente, Estefanía empieza a tomar clases de bordado en el taller Rococó, lo que la dispararía de vuelta al mundo creativo. Nos relata: <<Fui becada por la talentosa Carolina Gana. El bordado me relajaba, me obligaba a hacer sin pensar en nada. Estas clases han sido, por lejos, el regalo más nutritivo que he tenido>>.
@estefaniatarud