Espacios que conmueven

Desde temprana edad, la arquitecta y diseñadora de interiores Crina Arghirescu Rogard comprendió que su trabajo iba más allá de la imagen. «Crecí en Rumanía y estudié arquitectura en Italia, lo que me entregó dos lenguajes visuales muy distintos, pero complementarios», relata. Mientras Bucarest le enseñó a apreciar la poesía del paso del tiempo, la pátina y la memoria, su paso por Milán afinó su mirada en torno a la proporción, la artesanía y el diálogo entre el diseño y la moda. 

Con estudios en la Facultad de Arquitectura del Politecnico di Milano, Arghirescu continuó su viaje creativo en Francia, colaborando con el estudio de Charles Zana, antes de establecerse en Estados Unidos para integrarse al equipo del diseñador hotelero Adam Tihany. En conjunto, «estas experiencias dieron forma a una estética que es a la vez emocional y precisa, anclada en la estructura, pero siempre en busca de cierta tensión», explica. 

En 2013 fundó Crina Architecture, su propio estudio con sedes en París y Nueva York, formando un equipo internacional de arquitectos, diseñadores y curadores que cooperan estrechamente con artesanos y artistas, para proyectos internacionales que abarcan desde París hasta Bucarest, Riad y, más recientemente, Sudamérica. 

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www.crina-architecture.com 

@crina_architecture

—Por Isidora Weibel. Fotografía Chris Mottalini.